John B. Watson

24 octubre, 2010 § Deja un comentario

Uno de los representantes más notorios del conductismo fue John B. Watson (1878-1958), sus primeros estudios fueron realizados con ratas, en donde trató de evaluar su conducta objetiva, en situación de experimentación. Luego hizo una traslación de su interés hacia la conducta humana. La razón del término “conductista” hace obvia referencia al exclusivo interés de esta corriente de pensamiento: sólo debe estudiarse aquella conducta que sea posible de ser observada, medida, y cuantificada de algún modo. La conducta por tanto debe ser estudiada tan objetivamente como el estudio de una máquina. La conciencia y los aspectos inconcientes de la conducta quedaban totalmente fuera del interés de estudio, del mismo modo toda aquella manifestación humana que no sea traducida en “conducta objetiva y posible de medir”. La oposición de Watson para admitir cualquier análisis subjetivo en la Psicología, lo llevó a rechazar mucho más que el estudio de la conciencia: tal el caso de la motivación y los instintos humanos. Cuando enfrentó la pregunta de porqué las personas actúan como lo hacen, teniendo conductas similares en algunos casos y muy diferentes en otros, él no recurre al concepto de instinto como fuerza impulsora de acciones determinadas; ni deseo, como energía interior volcada a poseer determinada cosa o situación. Watson prefirió explicar estos fenómenos del comportamiento por la vía de los reflejos condicionados y el aprendizaje. En otros términos é1 afirmaba que las personas actúan del modo que lo hacen porque aprendieron a responder de determinado modo mediante un proceso de condicionamiento. De la misma forma opinaba respecto de características mentales que se suponen innatas: negó que la especie humana naciera con capacidades, rasgos o predisposiciones particulares. Todo lo heredado es lo que hace al aspecto biológico y al funcionamiento de algunos reflejos. Las diferencias de capacidad, adaptación, personalidad, etc. son simplemente diferencias de conductas aprendidas. De este modo, la controversia entre naturaleza y educación, queda para Watson resuelta, inclinando su pensamiento a que sólo tiene influencia en le conducta del hombre y sus capacidades, el medio ambiente. Lo que somos depende enteramente de lo aprendido, y dado que lo aprendido puede desaprenderse, la conducta humana estaría sujeta entonces a cambios perfectibles, si por cierto se la condiciona adecuadamente. Esta combinación de objetividad y de fe en el poder del aprendizaje  invadió gran parte de las formulaciones psicológicas norteamericanas de principio de siglo. El optimismo y pragmatismo reinante en la época produjo además la aplicación e éstos principios en el ámbito de la educación formal; en el campo de la publicidad y la propaganda; en el tratamiento del comportamiento alterado; y en cierto modo, en la organizaci6n social toda.

Esta importante gama de aplicaciones, se debe además, a que las ideas de Watson se ajustan perfectamente a la creencia norteamericana de la igualdad de oportunidades, el énfasis en el pragmatismo sin estar afectado por lo emocional/ interno y la fe en la perfectibilidad y el progreso.

Watson y el aprendizaje.

Como se señala precedentemente Watson consideraba al aprendizaje como un proceso  e condicionamiento. La especie humana, según su opinión, nace sólo con un grupo reducido de reflejos, que con conexiones innatas entre determinados estímulos y sus respuestas.

Ej.: el estornudo es la respuesta a cierta irritación nasal, y el reflejo rotuliano es la  respuesta a un golpe seco en la rodilla. Los reflejos son todo el repertorio conductual que heredamos. Sin embargo, podemos crear y aprender una multiplicidad de nuevas conexiones estímulo/respuesta mediante un proceso de condicionamiento. Si un nuevo estímulo actúa junto con el estímulo que produce la respuesta refleja, después de varios  apareamientos similares, el nuevo estímulo producirá por sí solo, la respuesta. Este proceso de condicionamiento fue descripto por primera vez por Iván P.  avlov, a quien nos referiremos más adelante.

Para Watson, éste proceso de condicionamiento, dado a partir de los reflejos innatos, es el que explica la adquisición de pautas de conductas y hábitos cada vez más complejos. expresa que las conexiones estímulo/respuesta que forman el acto correcto son reflejos condicionados. Cada repuesta a su vez, produce sensaciones que se convierten en estímulos condicionados para la respuesta siguiente y de este modo se forma toda la secuencia de conexiones estímulo/ respuesta condicionada.

Aprendizaje emocional.

En éste punto, Watson realiza una pequeña concesión a la herencia, manifestando que ay tres modos emocionales innatos: miedo – ira – amor. Pero su modo de concebirlos es que cada uno de ellos son pautas de movimientos y no sentimientos internos. l aprendizaje emocional implica el condicionamiento (por asociaciones) de estas tres pautas de respuesta emociona1 a nuevos estímulos.

En otro orden, la adquisición del conocimiento, para este autor, es el proceso de prender a dar la secuencia ordenada de palabras, en respuesta a una pregunta u otro estimulo condicionado.

Resumen crítico.

La gran contribución de Watson al desarrollo de la Psicología reside en que desechó la distinción entre cuerpo y mente (residual del viejo pensamiento cartesiano) y en la importancia que dio al estudio objetivo y fenomenológico de la conducta humana. Aún en la actualidad, no sólo en los Estados Unidos, sino en diversos sectores, existen sucesivos aportes y también se continúan utilizando algunos de los conceptos originalmente vertidos por ésta corriente. Por otra parte, en su anhelo por crear una Psicología objetiva, mostró cierta indiferencia por la coherencia lógica de sus postulados teóricos.

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